AYUNAR es la abstención total de alimentos, en GRIEGO, significa “NO COMER”.
Ayunar no solo es hacer a un lado lo que te gusta hacer unos días en cuaresma y semana santa, es de por vida aunque suene exagerado. Hay que reparar todo el pecado, sacrilegio y herejía que hay en todo el mundo y por eso somos católicos.
Para evitar conceptos humanos debemos siempre buscar la etimología de la palabra junto con las sagradas escrituras y ya esto se debe reflejar en el sano magisterio buscando siempre la santa tradición.
Lamentablemente se ha contaminado tanto este concepto de ayunar en Cuaresma y semana santa.
Se flexibiliza el concepto espiritual del ayuno por una doctrina humanista y sensitiva donde se contamina la ESENCIA espiritual volviendola una doctrina integral donde se mezcla lo pagano, mundano y lo espiritual, donde ahora se permite COMER carne roja o blanca (pollo) donde las nuevas propuestas que se oyen y son FALSAS que se dicen dentro y fuera de la iglesia católica y que la gente por ignorancia las toma como válidas como:
Ayunar de palabras hirientes, de enojos, de pesimismo, de preocupaciónes, de tristeza, de egoísmos, de escuchar a los otros, etc.
Dónde pudieran ser conceptos buenos para ponerlos a prueba, pero que no sirven de mucho para lo que Dios quiere reflejar de lo que es y debe ser el "AYUNO".
La CUARESMA es un periodo de reflexión y penitencia, mientras que la SEMANA SANTA celebra la pasión, muerte y resurrección de Jesucristo.
Mateo 4, 4 "...No sólo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios."
Daniel 9, 3 " Volví mi rostro hacia el Señor Dios para implorarle con oraciones y súplicas, en ayuno, sayal y ceniza."
Números 11, 4-34 "...Tenían tantas ganas de comer CARNE...se pusieron a llorar...ahora está seco nuestro apetito, y no vemos sino el maná...vino un viento de Yavé, trayendo codornices...el pueblo estuvo todo el día, toda la noche y todo el día siguiente recogiendo codornices... aún tenían la carne entre sus dientes, antes de que hubiesen podido acabar de comerlas, y encendiéndose contra el pueblo el furor de Yavé... hirió al pueblo con una plaga... allí quedó sepultado el pueblo el PUEBLO GLOTÓN".
El ayuno de la carne en semana santa y la cuaresma está muy de la mano en cambiar los hábitos en el comer, pensar, sentir y dar el verdadero cambio a ser y convertirnos de una vez por todas en el HOMBRE NUEVO, santo, espiritual que mortifica todo su cuerpo para beneficio espiritual.
AYUNO es la acción y efecto de abstenerse de ingerir alimentos o bebidas por un periodo de tiempo. También puede significar privación, vigilia, penitencia, mortificación, contención o renuncia.
AYUNO es una forma de mortificación de la carne, que es una práctica cristiana que busca eliminar la naturaleza pecaminosa.
Carne, carne, carne imploraba el pueblo que salió de Egipto donde estaba esclavizado, pero comían muy bien, haciendose referencia a estar en el mundo y sus placeres, la carne a través de los sentidos y la razón, tiene ciertas necesidades que cubrir, pero también el alma, el espíritu, por eso pasaron 40 años en el desierto, en la preparación espiritual, en el ayuno, para poder entrar a la tierra prometida, sino nos convertimos y no repelamos de todo, no podremos entrar al cielo.
40 días... Un verdadero cambio, un desierto de placeres, de una verdadera conversión, de preparación, de edificación espiritual donde se deben mortificar todo nuestro cuerpo y no nada más el de abstenerse de comer carne.
40 días del diluvio, 4O años en el desierto de Jesús, 40 años de los israelitas en el desierto, 40 días de Moisés en el Monte Sinaí, etc.
Mateo 4, 2 " Y después de hacer un AYUNO de cuarenta días y cuarenta noches, al fin sintió hambre."
Esdras 8, 21 " Allí, a orillas del río Ahavá, proclamé un AYUNO para humillarnos delante de nuestro Dios y pedirle un viaje feliz para nosotros, nuestros hijos y nuestros bienes."
Tobías 12, 8 " «Buena es la oración con AYUNO..."
Salmo 69, 10 " Si mortifico mi alma con AYUNO, se me hace un pretexto de insulto..."
Salmo 109, 24 " Por tanto AYUNO se doblan mis rodillas..."
Vemos como muchos santos ayunaban como las papas del Santo cura de Ars y donde nos dicen:
SAN AGUSTÍN
"El ayuno limpia el alma, levanta la mente, somete la propia carne al espíritu, hace al corazón contrito y humilde, dispersa las nubes de la concupiscencia, extingue el fuego de la lujuria y enciende la luz verdadera de la castidad. Entra de nuevo en ti mismo".
"Añadamos a nuestras oraciones la limosna y el ayuno. Son como las alas de la piedad con las que pueden llegar más fácilmente a Dios."
SAN PEDRO CRISÓLOGO
"El ayuno, en efecto, es el alma de la oración, y la misericordia es la vida del ayuno. [...] Por tanto, quien ora, que ayune; quien ayuna, que se compadezca; que preste oídos a quien le suplica aquel que, al suplicar, desea que se le oiga, pues Dios presta oído a quien no cierra los suyos al que le súplica."
SAN JUAN CRISÓSTOMO
"El ayuno es el sostén de nuestra alma: nos da alas para ascender a lo alto y disfrutar de la más alta contemplación. [...] Dios, como un padre indulgente, nos ofrece una cura mediante el ayuno."
SAN FRANCISCO DE SALES
"El ayuno fortifica el espíritu, mortificando la carne y su sensualidad; eleva el alma a Dios; abate la concupiscencia, dando fuerzas para vencer y amortiguar sus pasiones, y dispone el corazón para que no busque otra cosa distinta de agradar a Dios en todo."
SANTA CATALINA DE SIENA
"Sin mortificar el gusto, es imposible preservar la inocencia, ya que fue por el consentimiento de su apetito que Adán cayó."
SAN BASILIO
"La penitencia sin ayuno es inútil y vana; mediante el ayuno [nosotros] satisfacemos a Dios."
SANTA CATALINA DE SIENA
"Sin mortificar el gusto, es imposible preservar la inocencia, ya que fue por el consentimiento de su apetito que Adán cayó."
SANTO TOMÁS DE AQUINO
"El ayuno propiamente dicho consiste en privarse de alimento. Pero, metafóricamente hablando, consiste en abstenerse de todo lo que sea nocivo, cualidad que se da en grado máximo en los pecados."
"El ayuno purifica la mente, eleva los sentidos, somete la carne al espíritu, hace al corazón contrito y humillado, disipa las tinieblas de la concupiscencia, apaga los ardores de los placeres y enciende la luz de la caridad. Es, pues, claro que el ayuno es un acto de virtud."
La carne no puede tener vida propia...
La biblia satánica habla de la religión de la carne, se basa en eso y como alimentar la naturaleza del hombre que antes se reprimía.
1 Pedro 1, 24-25 "Pues toda carne es como hierba y todo su esplendor como flor de hierba; se seca la hierba y cae la flor; pero la Palabra del Señor permanece eternamente."
Jeremías 17, 5 “así dice yahveh: MALDITO SEA AQUEL que fía en hombre, y hace de la carne su apoyo, y de yahveh se aparta en su corazón.”
Juan 6, 63 " El espíritu es el que da vida, la carne no aprovecha para nada. Las palabras que yo os he hablado son espíritu y son vida".
1 Corintios 15, 50 "Os digo esto, hermanos: La carne y la sangre no pueden heredar el Reino de los cielos..."
Romanos 9, 8 "es decir: no son hijos de Dios los hijos según la carne..."
Juan 6, 63 " El espíritu es el que da vida, la carne no aprovecha para nada. Las palabras que yo os he hablado son espíritu y son vida".
Juan 3, 6-7 "Lo nacido de la carne, es carne; lo nacido del Espíritu, es espíritu. No te asombres de que te haya dicho: Tenéis que nacer de lo alto. "
Romanos 8, 5 "Efectivamente, los que viven según la carne, desean lo carnal; mas los que viven según el espíritu, lo espiritual."
Romanos 8, 6-9 'Pues las tendencias de la carne son muerte; mas las del espíritu, vida y paz, ya que las tendencias de la carne llevan al odio a Dios: no se someten a la ley de Dios, ni siquiera pueden; así, los que están en la carne, no pueden agradar a Dios; pero vosotros no vivís según la carne, sino según el espíritu, si es que de verdad, el espíritu de Dios habita en vosotros."
Romanos 8, 13-14 "pues, si vivís según la carne, moriréis. Pero si con el Espíritu hacéis morir las obras del cuerpo, viviréis. En efecto, todos los que son guiados por el Espíritu de Dios son hijos de Dios."
La guerra es por las ALMAS...
Efesios 6, 12 "Porque nuestra lucha no es contra la carne y la sangre, sino contra los Principados, contra las Potestades, contra los Dominadores de este mundo tenebroso, contra los Espíritus del Mal que están en las alturas."
Nuestra lucha no es si nos quieren o no nos quieren, es si tú quieres según lo estipulado por Dios.
Nuestra lucha no es por educar a los hijos según tus posibilidades económicas, sino educarlos santamente como iglesia doméstica.
La sangre y la carne, tu forma de ser y pensar sin Dios, según tus instintos y razón NO sirve para esta guerra espiritual.
La lucha es espiritual, sobrenatural, de sabiduría bíblica o ignorancia de Dios, eleva tu conciencia, ve pera arriba, en lo que la iglesia católica te ofrece, pero vela ESPIRITUALMENTE, porque por verla naturalmente, corres.
Tu alma es el trofeo, es haber quien gana la guerra, si tu ignorancia hacia con Dios o tu conversación hacia con Dios.
Eclesiastés, 2 1."Hablé en mi corazón: ¡Adelante! ¡Voy a probarte en el placer; disfruta del bienestar! Pero vi que también esto es vanidad."
1 Corintios 9, 27 " sino que castigo mi cuerpo y lo esclavizo, no sea que, habiendo sido heraldo(mensajero) para los otros, resulte yo descalificado."